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Crónicas

    • 13
    • 05
    • 2026
  • TORNEO PALOMAREJOS GOLF 2026

    Crónica Palomarejos

por: Ángel Rodríguez Berriguete

Está crónica va firmada por el decimotercer clasificado, que no ganó trofeo… pero sí derecho a contar la historia.
El Torneo de Palomarejos volvió a reunir a esa maravillosa mezcla de golfistas optimistas, sufridores profesionales y expertos en explicar triples bogeys con argumentos meteorológicos. Desde primera hora se respiraba ambiente grande: saludos en el tee del 1, swings de calentamiento dignos del Masters… y resultados posteriores bastante más humanos.
El campo, considerado amable, presentó batalla desde el principio. Greenes asequibles, banderas juguetonas y algún búnker que, según varios testimonios, ya debería tributar como vivienda habitual. Aun así, hubo jugadores que decidieron que sufrir era opcional.
En categoría Scratch, Miguel Murcia se llevó el triunfo con 31 puntos, firmando una vuelta de mucho nivel y demostrando que hay personas capaces de jugar al golf sin discutir consigo mismas durante cuatro horas. Admirable.
Por si fuera poco, Miguel también conquistó la Primera Categoría Hándicap con 42 puntos. Un doblete que hizo sospechar a más de uno que quizá había jugado el campo correcto mientras los demás competíamos en otro distinto y bastante más complicado.
En Segunda Categoría Hándicap, el gran vencedor fue Marco Ruiz con unos impresionantes y sospechosos 46 puntos. Una cifra tan alta que varios participantes pidieron revisar si había jugado algunos hoyos cuesta abajo o directamente con viento a favor permanente. Sea como sea, auténtico vueltón. Enhorabuena y revisión de hcp asegurada
Los premios especiales en los pares 3 también dejaron momentos memorables:
• En el hoyo 2, Isabel Rodríguez dejó la bola más cerca de bandera, demostrando precisión quirúrgica.
• El hoyo 4 quedó desierto, lo que confirma que ese green estaba protegido por fuerzas sobrenaturales o por el diseñador del campo después de una mala semana.
• En el hoyo 13, José Luis Latorre se llevó el premio con autoridad.
• Y en el 16, un clásico, Jesús Pastor fue quien afinó la puntería mejor que nadie.
Mientras tanto, en la zona noble de la clasificación se hablaba de birdies, estrategias y grandes golpes. Más abajo —zona en la que este humilde cronista se movió con soltura hasta alcanzar el prestigioso decimotercer puesto— las conversaciones eran más del tipo: “iba perfecta hasta que botó”, “esa ría no estaba el año pasado” o “he pateado bien, pero el hoyo me la ha escupido”.
Porque el decimotercer puesto tiene algo especial: no genera presión, no obliga a discursos y permite disfrutar del torneo con una serenidad que los ganadores jamás conocerán. Además, otorga el honor de escribir la crónica, que al final es casi más importante que un trofeo… o al menos eso nos repetimos los que no salimos en la foto principal.
En definitiva, gran jornada en un Palomarejos en perfecto estado: buen golf, mejores risas y la confirmación de que, pese a todo lo que sufrimos en el campo, nadie tarda más de diez minutos en decir la frase de siempre:
“¿Jugamos el próximo?”